Suplir las necesidades y los deseos de los humanos según los impulsos escondidos en el lado oscuro de su mente. Esto permite crear nuevas necesidades y deseos, manipulando a las masas con el fin de obtener una unidad económica a cambio.
¿Somos conscientes cuando compramos? ¿O quizá somos susceptibles por maniobras que puedan controlar nuestro pérfido cerebro para transfigurar nuestro YO en un ente consumista?
En el amor, la guerra y el mercadeo, TODO se vale.
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